Existe una serie de afecciones del sistema nervioso que pueden generar síntomas de alarma, pero que a la hora de realizar los exámenes médicos todo parece estar en orden.

Desde la experiencia del Dr Héctor Fabio Castaño, te explicamos qué son los trastornos neurológicos funcionales en pacientes.

¿Qué son los trastornos neurológicos funcionales?

Los trastornos neurológicos funcionales son afecciones donde los pacientes presentan síntomas neurológicos que no pueden atribuirse a alguna enfermedad neurológica o una causa médica identificable.

Estos trastornos también han sido conocidos con otros nombres como trastorno de conversión o trastornos neurológicos somatomorfos.

Cuando un paciente presenta alguno de estos trastornos puede sufrir de condiciones discapacitantes, afectando las funciones y actividades diarias que realiza una persona.

Si no son tratadas de manera adecuada y a tiempo, los síntomas pueden llegar a generar angustia, preocupación, dolor y discapacidad para desenvolverse en la vida diaria.

Los trastornos neurológicos funcionales se consideran como condiciones médicas que afectan el cerebro y el sistema nervioso generando síntomas neurológicos y psiquiátricos que no pueden explicarse por una enfermedad o como consecuencia de un trauma craneoencefálico, entre otros.

Es decir, los trastornos neurológicos funcionales están más relacionados con la forma en que funciona el cerebro, y no con un daño a la estructura cerebral, debido por ejemplo a un accidente cerebrovascular y por lo tanto no se evidencia en los exámenes como el doppler transcraneal.

En general estos trastornos afectan el movimiento, los sentidos, especialmente la visión, las funciones corporales como caminar, tragar, afectar las extremidades, entre otros.

Las causas específicas de estos trastornos no son claras hasta el momento, pero se cree que entre ellas esté el estrés y la reacción frente a un nivel alto de este, traumas psicológicos, emocionales o físicos y el trastorno disociativo (escape de la realidad no a propósito).

También se cree que otros desencadenantes puedan ser las alteraciones o cambios en la forma en la que funciona el cerebro en su nivel estructural, celular o metabólico. Sin embargo, no siempre se logra identificar qué desencadena los síntomas.

Tipos de trastornos neurológicos funcionales

Existe una gran variedad de trastornos neurológicos funcionales entre los que se encuentra el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) Funcional, donde se presentan los síntomas, pero sin una base neurológica.

Dentro de los de trastornos neurológicos funcionales también está el Trastorno Neurológico Funcional Mixto donde presentan debilidad y temblores, como también el Síndrome de Conversión Pseudoepiléptica donde se evidencian aparentes episodios de convulsiones, pero sin actividad eléctrica anormal.

Otro tipo de trastornos son las Neuralgia del glosofaríngeo, en la cual se evidencia dolor intenso en la lengua, garganta, faringe y por otro lado el dolor facial intenso en la Neuralgia del trigémino.

También se encuentra el Espasmo hemifacial donde se presentan contracciones involuntarias de los músculos faciales de un lado.

Síntomas y factores de riesgo

Los síntomas que puede evidenciar una paciente con trastorno neurológico funcional varían de acuerdo con los tipos de trastornos ya mencionados y tener patrones específicos para cada uno de ellos.

A su vez los síntomas pueden presentarse de manera recurrente o persistente o solo un episodio esporádico y variar de momentos a otros, presentándose generalmente con episodios cortos.

Los síntomas que se presentan cuando se padece de algún trastorno neurológico funcional, así sean físicos no pueden ser controlados de manera intencional y no son provocados de manera consciente.

Los pacientes con estas afecciones pueden experimentar una diversidad de síntomas neurológicos, que van desde debilidad en las extremidades, problemas de visión, dificultades para moverse, comer, hasta entumecimiento y convulsiones.

Entre los síntomas que afectan el movimiento y las funciones corporales está la parálisis, debilidad en brazos y/o piernas, movimientos anormales, temblores, pérdida del equilibrio, dificultad para tragar y convulsiones.

Los síntomas que afectan los sentidos son el entumecimiento o pérdida de sensibilidad al tocar, dificultad para hablar, visión doble o ceguera, problemas de audición y problemas con la memoria y concentración.

A pesar de que no se logra siempre identificar la causa que origina el trastorno neurológico funcional, existen algunos factores de riesgos que pueden aumentar el riesgo de padecerlo.

Entre los factores de riesgo encontramos las migrañas, los trastornos de movimiento, algún trastorno neurológico como la epilepsia, tener episodios recientes de estrés físico, mental o emocional, sufrir de algún trastorno anímico o familiares que los sufran.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico y tratamiento oportuno, especialmente informarse sobre la afección, puede ayudar en la recuperación.

Es por esto por lo que el Dr Héctor Fabio Castaño médico Anestesiólogo Neurointensivista, recomienda para el diagnóstico descartar como primera medida, la existencia de alguna alteración neurológica o en el cerebro.   

Durante la consulta el Neurólogo hace una revisión de la historia clínica, recuento de actividades realizadas previamente, una exploración física y pruebas diagnósticas, que pueden incluir el Doppler transcraneal.

Si la causa que genera el trastorno es una enfermedad neurológica, el diagnóstico y el tratamiento rápido y oportuno pueden ser de gran ayuda.

Todos los síntomas y signos que presente una persona con algún trastorno neurológico funcional pueden provocar discapacidad y requieren de atención médica.

Adicional, ya que estos síntomas varían de un paciente a otro y pueden simular otras enfermedades médicas o mentales, su diagnóstico por profesional médico es indispensable.

Normalmente los trastornos neurológicos funcionales, mejoran con tratamiento la aparición de síntomas y ayudan a prevenir futuros problemas.

Un factor importante para el diagnóstico es que los síntomas no coinciden con los causados por cualquier trastorno neurológico, por ejemplo, la persona puede presentar temblor en sus manos o pies y pensar que está causado por un trastorno convulsivo, pero al distraerse, el temblor desaparece.

Adicional, un trastorno por síntomas neurológicos funcionales se diagnostica cuando los síntomas causan un malestar importante y afectan al funcionamiento.

Una vez se determina por el especialista que los síntomas no se ajustan a los causados por un trastorno neurológico, se diagnostica un trastorno por síntomas neurológicos funcionales.

El diagnóstico se basa principalmente en toda la información obtenida durante la evaluación médica.

Al igual que para el tratamiento, el acompañamiento médico es indispensable para su tratamiento.

Seguir las recomendaciones médicas, emplear técnicas que favorezcan el sistema nervioso y el uso de psicoterapia y manejo del estrés son parte del tratamiento para los trastornos neurológicos funcionales en pacientes.

En algunos casos también se requerirá de fisioterapia, ejercicios, entre otros para mejorar la función o parte física del cuerpo afectada en el caso de las parálisis o dificultades del movimiento.

Por eso si este es tu caso o conoces a alguien que presente alguna de estas sintomatologías, y si tu Neurólogo o Neurocirujano te solicita un doppler transcraneal como parte del proceso de evaluación, te invitamos a solicitar tu consulta médica y complementar tus pruebas diagnósticas.