La embolia arterial es una condición médica a la cual se debe prestar atención inmediatamente para evitar consecuencias graves.

Entender bien esta  afección, qué es, cómo se presenta, conocer sus síntomas y demás nos ayudará a cuidar de nuestra salud.

De la mano del Dr. Héctor Fabio Castaño te enseñaremos todo lo que debes saber sobre la Embolia arterial: Obstrucción al flujo de la sangre

¿Qué es la embolia arterial?

La embolia arterial hace referencia a una obstrucción del flujo sanguíneo repentina y rápida de una arteria.

Esta obstrucción se da por la presencia de un émbolo, el cual puede ser un coágulo de sangre o trombos o por ruptura de placas ateroscleróticas.

Las arterias son las encargadas de llevar sangre desde el corazón a las demás partes del cuerpo, por lo que cuando estas son obstruidas se genera interrupción del flujo sanguíneo deteniendo el paso de sangre y oxígeno al órgano o tejido.

En la embolia arterial, el coágulo es originado en un punto del cuerpo y posteriormente viaja a través del torrente sanguíneo generando la obstrucción en una arteria distante.

Principalmente estos coágulos son originados en el corazón, pero también puede darse en cualquier punto del sistema vascular arterial.

Los coágulos que se forman dentro de las arterias se denominan trombos, pero cuando estos se desprenden y viajan a través del torrente sanguíneo de un lugar del cuerpo a otro se denomina émbolo y dan lugar a la embolia.

Por el contrario, en la trombosis, el coágulo se forma en la arteria y no se desplaza a otro lugar del cuerpo.

La embolia arterial no es una enfermedad propia de las arterias, sino más bien una consecuencia de una cardiopatía o una enfermedad de las arterias como lo es la aterosclerosis.

En la embolia arterial pueden presentarse uno o más coágulos y cuando se encuentran con un diámetro arterial menor que impida su paso, bloqueará el flujo sanguíneo.

Este bloqueo priva a los tejidos de sangre y oxígeno, produciendo daño o muerte en el tejido lo que se conoce como necrosis.

Los émbolos arteriales pueden ocurrir en las extremidades del cuerpo como piernas y pies generando obstrucción arterial, en el cerebro dando lugar a un accidente cerebrovascular isquémico, en el corazón generando un ataque cardíaco o en los pulmones generando un embolismo pulmonar.

Existen otros órganos o partes del cuerpo donde pueden ocurrir como son los riñones, intestinos, entre otros, pero con menor probabilidad.

Causas y síntomas de la embolia arterial

La embolia arterial puede darse por varias afecciones en el sistema circulatorio o del corazón principalmente.

La ateroesclerosis es una de las principales causas de la embolia arterial, la cual se produce por un engrosamiento y estrechamiento de las arterias por acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias dentro de la arteria y sus paredes.

Este estrechamiento provoca bloqueo del flujo sanguíneo y la vez la placa puede desprenderse convirtiéndose en un émbolo. También la arteria puede reventarse formando coágulos de sangre.

Otra de las causas de la embolia arterial es la trombosis, que es la formación de coágulos en varias partes del cuerpo producto de una intervención quirúrgica, estado de reposo prolongado, deshidratación, una herida o inflamación.

Dentro de las causas de la embolia están las enfermedades del corazón como lo es la fibrilación auricular y la endocarditis.

La fibrilación auricular se presenta como un trastorno del ritmo cardíaco que aumenta la posibilidad de formación de coágulos y la endocarditis es una infección e inflamación de las membranas del corazón que puede generar coágulos, si esta endocarditis es de origen infeccioso generaría émbolos sépticos.

También entre las causas se encuentran otras afecciones que aumentan la viscosidad de la sangre, favoreciendo su coagulación o lesiones en la pared de las arterias.

Los síntomas de la embolia arterial normalmente ocurren de manera aguda, repentina y rápida, aunque puede variar y darse un poco más lenta dependiendo del tamaño del émbolo y el bloqueo de la arteria.

Los principales síntomas son dolor intenso y repentino en el área afectada, seguido de la disminución del pulso en el brazo o pierna afectada como también sensación fría al tocarlos, perdiendo sensibilidad.

Si la embolia se da en una extremidad como brazo o piernas, se presentará entumecimiento y debilidad de estas.

Si la embolia arterial no es detectada a tiempo pueden ocurrir algunos síntomas posteriores entre los que se incluyen ampollas o irritación en la piel del área afectada, úlceras en la piel y una evidencia de muerte del tejido por un tono oscuro en la piel.

A su vez, una embolia arterial puede generar un derrame cerebral isquémico o ataque cerebrovascular, el cual se produce por el bloqueo o restricción de una arteria que lleva sangre al cerebro por angostamiento o un coágulo sanguíneo.

También puede darse con síntomas que afectan la visión, el habla y la comunicación. Estos principalmente cuando el área afectada en el cerebro.

Por lo que los síntomas de derrame cerebral como dolores de cabeza fuertes sin causa, entumecimiento de la cara, brazos o piernas de un lado del cuerpo, mareos, confusión para hablar o entender lo que le dicen pueden indicar que hay una embolia arterial.

Cómo diagnosticar una embolia arterial

La condición de la embolia arterial debe ser considerada una emergencia médica por lo que requiere una atención rápida para disminuir el daño en los órganos o tejidos afectados y poder restaurar el flujo sanguíneo adecuado de manera rápida.

Según donde se genere la embolia, ya sean extremidades, pulmones, corazón o cerebro las opciones diagnósticas se encuentran desde exámenes de laboratorio hasta la realización de exámenes especializados.

En el diagnóstico de la embolia arterial es necesario detectar la presencia del émbolo, pero también muy importante, su ubicación y la fuente de donde este se originó.

Dentro de los exámenes de laboratorio se encuentra el análisis del factor VIII, examen de agregación plaquetaria y la Prueba del dímero D.

También se puede realizar pruebas para la medición de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre, puesto que, si hay un coágulo en una arteria, principalmente de los pulmones, se puede reducir el nivel de oxígeno en la sangre.

Por otro lado, dentro de los exámenes especializados de imágenes diagnósticas se encuentra la angiografía, un ecocardiograma, la resonancia magnética, la tomografía computarizada y el ultrasonido Doppler.

Este último puede ser un doppler transcraneal, un ultrasonido Doppler de una extremidad o un ultrasonido Doppler/dúplex de una extremidad.

Este examen permitirá conocer si el flujo sanguíneo al interior de las arterias del cerebro o de otras partes del cuerpo fluye con normalidad y evidenciar la presencia de algún elemento que esté generando alguna obstrucción.

Cuando se trate de una embolia en el cerebro puedes agendar una cita para realizarte un doppler transcraneal, posterior a la cita con el Dr. Héctor Fabio Castaño y así conocer las estructuras vasculares intracerebrales.

Tratamiento para el paciente con embolia arterial

Las complicaciones de la embolia arterial pueden variar dependiendo del lugar donde se produce la obstrucción y la rapidez con la que se diagnostique y trate.

A la vez, el tratamiento también puede variar dependiendo de la gravedad de las consecuencias de la embolia arterial y del lugar donde se encuentre ubicado el coágulo de sangre.

Uno de los tratamientos iniciales para un paciente con sintomatología de embolia arterial es el uso de medicamentos para hacer terapia trombolítica o medicamentos anticoagulantes y antiplaquetarios.

Estos medicamentos tienen como finalidad disolver los coágulos sanguíneos y evitar a futuro la formación de nuevos coágulos, respectivamente.

En algunos casos será necesario realizar una cirugía con el fin de extraer el coágulo, como lo es la embolectomía o realizar procedimientos para destapar la arteria comprometida.

Dentro de las cirugías está el bypass o derivación arterial, la cual consiste en la creación de una ruta alterna alrededor del área bloqueada para devolver el flujo sanguíneo.

También se encuentra la angioplastia que emplea un catéter para abrir la arteria con una endoprótesis vascular también conocido como stent.

Para la realización de estas cirugías contar con profesionales como anestesiólogos neurointesivistas brindará seguridad y mejores resultados en el procedimiento.

Te invitamos a visitar la página web del Dr. Héctor Fabio Castaño y conocer los diferentes servicios con los que cuenta para el manejo intraoperatorio y de cuidado neurointensivo de esos tipos de padecimientos.

Finalmente, uno de los principales tratamientos siempre será la prevención antes de un caso o la prevención a futuro si ya se han tenido episodios de embolia arterial.

Es importante realizarse chequeos médicos especialmente en la edad adulta avanzada o si se tienen otras condiciones preexistentes que puedan aumentar el riesgo de sufrir una embolia arterial.

Controlar los factores de riesgo, como lo es la presión arterial alta, el colesterol alto y enfermedades como el estrés y la diabetes será de gran ayuda para evitar la posibilidad de una embolia arterial.

Esto te ayudará a prevenir anomalías y daños en tus órganos debido a una obstrucción del flujo de sangre.